...No se donde estoy. Es un parque, un parque que me suena mucho, estoy seguro de que lo conozco pero soy incapaz de localizarlo en mi memoria. Hay bastante gente, pero distribuida en pequeños grupos, hablando de sus cosas, como si fuesen trabajadores y estudiantes en su tiempo de descanso. A algunos nunca los había visto, pero la mayoría son amigos o conocidos.
Hay, sin embargo, un grupo que no debería estar aquí, destaca entre los demás y parece fuera de lugar, sus integrantes van vestidos de verde y a diferencia de los otros, que se ignoran entre sí y solo se preocupan por los demás miembros de su propio grupo, estos parecen reclamar la atención de todos. Miran despectivamente, con odio y superioridad.
Son agentes de la autoridad, guardias civiles.
Un hombre solo está sentado en un banco del parque, leyendo, tiene varios libros sobre las rodillas, no se que es lo que lee, pero parece muy concentrado, tal vez esté estudiando.
Los agentes se le acercan y le insultan, pero el no reacciona. Le quitan el libro, lo detienen. Lo detienen por estudiar en un parque público.
No soy capaz de creer lo que veo, me siento lleno de rabia, se que tengo que hacer algo, pero no se el qué.
Me dirijo a los agentes que están metiendo dentro del furgón policial al estudiante. ¿Esta prohibido estudiar aquí? ¿Por qué? –Pregunto- No veo ningún cartel que lo indique.
El agente al que le he preguntado, en lugar de contestar, me pide la documentación. Me hacer sentir agredido, así que contesto: ¿Qué pasa? ¿También está prohibido pasear por un parque público?. Pero en lugar de responder me golpea en la cabeza, me insulta y me informa de que me va a detener y sancionar con una multa de mil euros por faltar al respeto a la autoridad.
En la comisaría me dejan al cargo de un agente que me tiene que interrogar, pero ese agente es Toni, mi vecino. -No tenía ni idea de que fueses Guardia Civil- le digo.
Con Toni las cosas son diferentes. A diferencia de los otros agentes, Toni es amable, el trato es cordial. Somos iguales, la situación ha cambiado. Un guardia civil suele comportarse como un idiota, se aprovecha de su poder para intimidar a todos los hombres y mujeres a los que se dirigen. En todo momento se comportan como si te tuviesen que perdonar la vida. Pero Toni no es así. Él se interesa por mí, se interesa por mi padre que ha tenido un accidente de coche hace poco, pero no le ha pasado nada. Al coche sin embargo si que le pasó algo.
Llevo a Toni hasta el lugar del accidente. El seguro se encargó de la reparación del coche, pero no es como era antes, ahora es un coche extraño, deforme. En el lugar del accidente solo quedan cristales rotos, así que volvemos a casa (la comisaría ya no existe) ya que Toni se tiene que cambiar de camisa.
Nos despedimos, no me va a poner la multa. ¿Cómo podría hacerlo?
Si es Toni.